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Los efectos del pre-estiramiento o pre-stretching

Recogida de datos, conceptos, informaciones dejados por el Prof. Carmelo Bosco.
Coordinador científico: Dr. Michele Rosa
Equipo científico: Dr. Antonino Cicero - Dr. Fabio Ingallina - Dr. Angelo Caruso
Gaetano Puccione - Rino Mastromauro - Giuseppe Fatuzzo - Andrea Rosa
Universidad de los Estudios de Palermo
Cátedra de Medicina del Deporte
Director Prof. G. Francavilla
Equipo de investigación:
Dr. G. Pancucci – Dr. L.Todaro – Dr. D. Nicastro – Dr. C. Francavilla

“Todos nosotros nos olvidamos de lo complejo que es nuestro cuerpo, especialmente cuando hacemos ejercicio, cuando millones de células trabajan en coordinación permitiéndonos correr, saltar y jugar.”
Prof. Carmelo Bosco
Las raíces de la metodología vibratoria se encuentran diseminadas en las libretas, en las pizarras y en los archivos de los ordenadores de laboratorios de investigación de muchos países. Ideas, fórmulas, dibujos garabateados en papelitos durante un viaje de un congreso a otro.
Todo esto nace de la pasión de un hombre, Carmelo Bosco, para la ciencia del deporte y de su voluntad de sacudir el statu quo creando un punto de vista sobre la prestación humana y el entrenamiento.
Es esta pasión total y absoluta la que siempre sostuvo el Prof. Carmelo Bosco en sus mil desplazamientos, de un laboratorio a otro, de un país a otro desde que por vez primera dejó su isla, la Sicilia, para moverse hacia el Norte persiguiendo el sueño de laboratorios más avanzados donde desarrollar sus investigaciones.
Siempre se llevó consigo todo de Sicilia: pasión, determinación, ironía, alegría de vivir y cultura. Un hombre imbuido de sus orígenes, que se manifestaban con vigor a través de cada palabra y cada gesto, creando a cada instante, dondequiera que fuese, una Sicilia virtual, un lugar alegre, íntimo, genuino y lleno de vida.
La metodología vibratoria no es una moda efímera, sino el resultado de un largo recorrido que nos llevó a una visión global de la prestación, del bienestar y de la salud.
Desarrollada probablemente en un periodo de entre 100.000 y 50.000 años atrás, es la capacidad de palabra la que sin duda marcó más que ningún otro evento nuestra transformación en hombres modernos, capaces de interactuar entre nosotros y con la realidad circunstante más que todos los demás seres vivos. Las palabras tienen conexiones profundas con la musculatura humana.
Muchos científicos piensan que la capacidad de palabra provino, por lo menos en parte, de los movimientos físicos de los primates y de los primeros humanos.
Gestos, expresiones faciales, posturas y otras acciones finas o bastas. De manera no completamente clara todavía, la estructura lingüística puede derivar de, y se puede incluso considerar como, un caso especial de estructura motora, la estructura de la “acción” (Studdert-Kennedy, 1983).
De forma parecida, nuestra capacidad interna de elaborar las palabras y la sintaxis en pensamiento mental puede proceder de nuestra capacidad de manejar los objetos físicos.
Las palabras que eran en origen atributos del objeto se manipulan y se unen cada vez más, como los objetos reales son manejados por un niño (Wilson, 1998, p. 193).
La investigación moderna indica la existencia de una base neurológica para esta conexión entre el movimiento físico y la palabra.
Recientemente, los científicos de la NASA han notado que los astronautas expuestos durante largos periodos a la ausencia de gravedad sufrieron en algunos casos dislexia, quizás relacionada con una degeneración del cerebelo causada por la alteración de la actividad motora en el espacio (Meikle, 2001).
Por lo tanto el movimiento físico parece fundamental incluso para el desarrollo de capacidades tan complejas como la palabra.
No obstante esta unicidad de la raza humana, nuestro DNA es por el 99% idéntico a de los chimpancés.
El hombre, biológicamente diseñado para moverse, cazar, correr, luchar y ayunar, supo evolucionarse transformando la realidad hasta tal punto que eliminó los mismos obstáculos que había sido programado genéticamente para vencer.
Así la caza, el ayuno y el trabajo físico han desaparecido de la vida de la mayoría de nosotros en los países desarrollados, dejando ampliamente inutilizado nuestro sistema biológico.
Especialmente el sistema locomotor, que constituye la mayor parte de nuestra masa corporal porque era tan esencial en el programa biológico inicialmente previsto para la raza humana.
Fue así que, tejidos como los músculos, han sido sustancialmente relegados a un papel marginal en la vida moderna, cuando realmente son biológicamente esenciales.
A la base de cada movimiento, los músculos son un tejido muy antiguo que todavía utiliza las vías metabólicas más primitivas, como la glicólisis anaeróbica, nacidas cuando la atmósfera terrestre estaba desprovista de oxígeno.
Los músculos son también extraordinariamente versátiles, fácilmente capaces de aumentar incluso 50 veces los procesos metabólicos para poder responder a una carga creciente de trabajo.
Sin embargo, como para todos los tejidos y sistemas biológicos, la consecuencia de la inutilización es la degradación y la patología.
Son los detalles a marcar la diferencia en la naturaleza. Si el 99% de nuestro DNA es idéntico al de los chimpancé, tenemos que darnos cuenta que diferencias aparentemente enormes entre individuos son genéticamente microscópicas.
Los conocimientos sobre el cuerpo humano y su funcionamiento nacen de 203 publicaciones científicas del Prof. Carmelo Bosco, muchas de las cuales en las mejores revistas científicas internacionales y de citas en los más importantes textos de fisiología del ejercicio como el clásico Astrand-Rodahl Textbook of Work Physiology.
La investigación de Carmelo Bosco abarca una amplia área de la fisiología del deporte y del rendimiento hasta incluir la salud y la ciencia de la prevención.
Los primeros a estudiar los efectos de las vibraciones fueron los soviéticos ya en los años ’60 (Nazarov), seguidos por el israelí Issurin. Bosco retomó estos estudios, aprovechando los adelantos de la electrónica que permitían realizar con un coste limitado instrumentación en línea con las investigaciones.
Su trabajo se articula alrededor de un interés central para el aparato neuromuscular, la interacción entre el sistema nervioso y el músculo a la base de cada movimiento humano.
Partiendo de este interés central, Bosco ha ampliado a lo largo de los años su campo de investigación: de la mecánica muscular al metabolismo energético; de la actividad neuromuscular a la respuesta hormonal al ejercicio físico; de la biomecánica del movimiento a la metodología del entrenamiento; de los estudios sobre la fatiga al descubrimiento de las vibraciones como método de entrenamiento y de prevención de importantes enfermedades como la osteoporosis.
El Prof. Bosco se formó en la gran escuela de fisiología del norte de Europa, en Finlandia en concreto, inspirándose en los padres de la fisiología y biología modernas como Bernard, Darwin y Seyle.
Pero Bosco siempre fue un outsider, un jugador incómodo que continuamente procuraba refutar falsos mitos y cambiar el statu quo.
Sin contentarse nunca con el nivel de conocimientos, siempre estaba convencido de que había algo más por entender, alguna área inexplorada por descubrir, nunca se durmió en los laureles.

Quizás esta razón justificó tantos desplazamientos por su parte, los incontables empeños con equipos profesionales y más recientemente su gran interés para transformar la fisiología del deporte en la ciencia de la salud del futuro.
Después de su prematura muerte, junto con su bagaje de conocimientos, éste reto es su legado.
“Tenéis que saber que la medicina, la ciencia médica es una ciencia nacida del estudio de la patología y no del hombre sano. La salud ha sido definida por la medicina simplemente a través de la remoción de la enfermedad. Pero nosotros que conocemos al hombre sano, que estudiamos como mejorar sus prestaciones, que sabemos lo que necesita, no simplemente para eliminar la enfermedad, sino para preservar un equilibrio de bienestar, por esto mismo tenemos el gran deber de adaptar estos conocimientos y ponerlos a disposición de todo el mundo, no sólo de los atletas. Y nosotros sabemos que no basta con decir que hay que correr, levantar pesas, hacer este ejercicio.
Se precisan respuestas claras, serias. ¿Por qué para una terapia se va al médico y para el ejercicio nos fiamos de cualquiera? De gurú improvisados, de hombres de negocios enmascarados de expertos. Y el cuerpo de las personas está en juego, sin hablar del bienestar psicofísico. Por esto sólo una minoría de las personas hace ejercicio físico regularmente. No se convence a la gente si no con la seriedad. Y por este motivo yo creo que la ciencia del deporte puede tener un gran papel. Nosotros somos los que tienen un bagaje de conocimientos para poder dar las respuestas correctas no sólo a quienes hacen del deporte su profesión, sino sobre todo a los que quieran usar el ejercicio para estar bien. En un mundo que envejece, estas competencias pueden volverse fundamentales para garantizar bienestar, independencia y calidad de vida a millones de personas”.
Carmelo Bosco trabajó sobre todo como investigador en el laboratorio de Biología de la Actividad Física de la Universidad de Jyvaskyla en Finlandia y como director del Laboratorio de Biomecánica y Fisiología de Deporte de Kuortane, en esos años lugar de preparación de la mayor parte de los atletas de elite finlandeses.
En esta etapa la actividad científica se concentra sobre la mecánica muscular y sobre los efectos del pre-estiramiento o pre-stretching.
El descubrimiento determinante en 1982 fue que el pre-estiramiento permite una acumulación de energía elástica en el músculo que permite mejorar la prestación en el trabajo muscular positivo (Bosco et al., Int J Sport Med, 3, 1982 - Bosco et al., Acta Physiol Scand, 128, 1986).
Esto se demuestra tanto para las fibras veloces como para las lentas según la velocidad y la amplitud del movimiento (Bosco et al., Acta Physiol Scand, 116, 1982). Estas investigaciones, junto con los estudios llevados a cabo en Rusia en los años sesenta, permitieron el desarrollo del entrenamiento pliométrico, ampliamente usado en el mundo del deporte.

Fundamentalmente, el pre-estiramiento determina una mayor activación del sistema nervioso central, útil para optimizar la metodología de entrenamiento (Bosco y Viitasalo, Electromyogr. Clin Neurophysiol 22, 1982; Bosco, in: Biomechanics XB, 1987).
Desde un punto de vista aplicativo de esta serie de estudios deriva la batería de test conocida como Test de Bosco, hoy en día usados en todo el mundo. Al principio de los años ochenta también se inventan y patentan una serie de innovadores sistemas de evaluación física llamados Ergo Jump ™ y Ergo Power ™, que de manera sencilla y no invasora permiten evaluar la potencia y el trabajo muscular durante el ejercicio físico de varia naturaleza.
En los años siguientes estos dos productos se integraron en una nueva versión conocida como Muscle LAB ™, que incluye la electromiografía sincronizada para estudiar la respuesta eléctrica de los músculos.
Estos productos se han convertido en instrumentos indispensables para muchos fisiólogos, preparadores atléticos y atletas optimizando la valoración funcional, la planificación del entrenamiento y la prevención de los infortunios.
La investigación de Bosco se extiende a la eficacia muscular, al metabolismo energético, a la respuesta hormonal al ejercicio y a los efectos de la fuerza de gravedad sobre el cuerpo humano (Bosco, Acta Physiol Scand 124, 1985).
Los aspectos sistémicos, holísticos de la respuesta al ejercicio físico empiezan a ser el principal interés del Profesor Bosco. El eje de la investigación se desplaza hacia la creación de nuevas metodologías de entrenamiento personalizadas y progresivamente sobre cómo estas metodologías se pueden usar no sólo para mejorar la prestación sino también la salud de todo el mundo.
Aunque permaneció como docente en Finlandia, Bosco fue nombrado Catedrático en la Semmelweis University di Budapest, una de las más prestigiosas y antiguas universidades de la Europa Central, dedicada a Ignaz Semmelweis, que en 1847 identificó las causas de la fiebre puerperal y fue desdeñado por las lobbies médicas de su tiempo por sus ideas revolucionarias.
En esta fase se consolidan también las relaciones con muchos de los colaboradores que aún hoy enriquecen de conocimientos nuestra empresa.
Con el profesor Atko Viru, unos de los mayores expertos mundiales de la relación entre hormonas y ejercicio, empieza una proficua colaboración que lleva a la comprensión de la adaptación a largo plazo al ejercicio a través de las hormonas, elemento esencial para desarrollar nuevas y más eficaces metodologías y equipamientos.
Durante esta fase se arroja luz sobre dos aspectos fundamentales relativos a la respuesta hormonal al ejercicio. Gracias al desarrollo y a la validación de un nuevo dinamómetro (Muscle LAB ™) (Bosco et al., Eur J Appl Occup Physiol 70, 1995) ha sido posible medir el trabajo muscular durante el entrenamiento y observar las diferentes respuestas hormonales causadas por las diferentes velocidades de ejecución. Movimientos de alta potencia (o sea ejecutados con alta velocidad) estimulan la testosterona, mientras movimientos lentos con cargas elevadas inducen la producción de la hormona del crecimiento.

Además se evidencia cómo la testosterona, desde siempre considerada como la hormona reguladora de la síntesis proteica, en realidad está ligada a la velocidad de movimiento y a la contracción muscular a través de una acción sobre la bomba del calcio. (Bosco and Viru Biology of Sport, 5, 1998; Bosco et al., Med Sci Sport Exerc, 32, 2000).
Estas investigaciones constituían gradualmente un bagaje de información que permitió el desarrollo de nuevas y complejas metodologías de entrenamiento.
El interés de Bosco para la respuesta muscular a los estímulos mecánicos ya desde 1992 (Belli and Bosco, Acta Physiol Scand 144, 1992), asociado a los más recientes estudios sobre hormonas, allana el camino para el último tema de investigación del profesor Bosco: las vibraciones, una fuerza a la que estamos constante e inconscientemente sometidos.
“Corriendo, cazando, combatiendo, tocando los tabores y bailando, navegando los océanos, cortando árboles y dando vida a las primeras aldeas o viajando en un tren de alta velocidad, los hombre siempre han sido expuestos a mil formas de vibraciones” (apuntes de viaje)
De una brillante intuición sobre cómo usar las fuerzas naturales para mejorar nuestras condiciones nace el concepto de Neuro-Muscular Mechanical Stimulation.
Rápidamente una serie de investigaciones demuestran la extraordinaria eficacia de este método y arrojan luz también sobre la importancia de dosificar la estimulación y los protocolos en base a respuestas altamente individuales (Bosco et al., Biology of Sport, 15, 1998) (Bosco et al., Eur J Appl Physiol 79, 1999) (Bosco et al., Clincal Physiol, 19, 1999) (Bosco et al., Eur J Appl Physiol, 81, 2000)
Patentó unas máquinas equipadas con un sistema avanzado que permitía grabar la respuesta muscular a las vibraciones a través de la electromiografía e identificar la frecuencia de vibración óptima para cada individuo.
Estos estudios abrieron el camino a una definición de nuevas tecnologías de entrenamiento basadas en profundos conocimientos fisiológicos.
No se trata de un pasaje del fitness de masa al individual, sino más bien de un fitness organizado alrededor de los productos y de los gimnasios a un fitness creado alrededor de las personas.
Para la mayoría de nosotros la salud es simplemente la ausencia de enfermedad.
Según la Organización Mundial de la Salud, la salud es en cambio un estadio de completo bienestar físico, mental y social y no sencillamente la ausencia de enfermedades.
Preamble to the Constitution of the World Health Organization as adopted by the International Health Conference, New York, 19-22 June, 1946; signed on 22 July 1946 by the representatives of 61 States (Official Records of the World Health Organization, no. 2, p. 100) and entered into force on 7 April 1948.

Cuando se habla de salud y enfermedad estamos condicionados a considerarlos como fenómenos opuestos, separados, distintos.
Realmente esta distinción deriva de un proceso histórico más que de un fenómeno biológico.
La separación entre salud y enfermedad transforma la realidad natural en algo más simple socialmente, más adecuado para las exigencias de organizaciones sociales complejas. Realmente existe la vida en varias formas y la muerte, igual para todos.
Esta escisión operada por la ciencia médica coincide con el desplazamiento del interés de la globalidad individuo-sociedad-ambiente a la individualidad cuerpo-enfermedad, y entonces de la renuncia a la prevención para la vida a favor de la batalla contra la enfermedad.
Por eso que es difícil asociar la definición de salud de la OMS al mundo gris de los hospitales. Realmente la imagen del hospital recuerda a cualquiera de nosotros sólo enfermedad y sufrimiento, remarcando de forma evidente qué poco la salud tiene que ver con la medicina.
Prevención es un término del cual la ciencia médica se apoderó para luego darse cuenta de que su verdadera realización significa la pérdida de poder de la medicina como clase y estructura social.
Realmente la verdadera prevención puede existir sólo fuera de la medicina, pero al mismo tiempo puede ser creíble y segura sólo si científicamente sólida y estructurada.
Por esto creemos que la ciencia del deporte es la verdadera ciencia de la prevención.
La vida se desarrolla siempre en equilibrio precario entre salud y enfermedad, con momentos en los que prevalece una fuerza encima de la otra. Pero este equilibrio está influenciado por las elecciones de vida que hacemos y por los medios con los cuales hacemos prevalecer la salud. Nosotros consideramos la ciencia del deporte una oportunidad de salud.
Estudiando y mejorando al hombre en su condición de su salud, la ciencia del deporte no se ocupa de terapia, sino de cómo hacer prevalecer el estadio de salud sobre la enfermedad y de come exaltarlo optimizando la prestación.
El dopaje es una solución fácil y como tal peligrosa.
Quien ama la investigación ama el verdadero reto y no los atajos. Por esto estamos firmemente contrarios a todo lo que es químico, artificial y dañino. Pero esto no es todo. Nosotros estamos contrarios también a las soluciones superadas y a los enfoques aproximativos que a menudo son igual de dañinos.
El dopaje no nace de la ciencia. Al contrario, el uso del fármaco en el deporte existe precisamente gracias a un vacío de respuestas científicas, un vacío demasiado a menudo ocupado apresuradamente por píldoras, jeringas, brujos y alquimistas.
Realmente esto no es un fenómeno reciente. Trazas seguras de la existencia de formas de dopaje se remontan por lo menos hasta los tiempos de la antigua Grecia. Hoy día sabemos todos que esto no ocurre sólo en el mundo del deporte. El dopaje se ha convertido en un fenómeno de masa que involucra jóvenes y ancianos, atletas y personas sedentarias.
El dopaje es expresión de malestar y de falta de respuestas adecuadas que se manifiesta tanto a través del uso del ecstasy cuanto de las hormonas o de los demás fármacos cuando no son necesarios por razones médicas.
Por esto nosotros creemos que la batalla al dopaje no se libra mirando al pasado sino a un futuro en que la ciencia del deporte se convierta en el camino para mejorar el bienestar y el rendimiento de todos.
Sociedades deportivas o federaciones que utilizan el sistema vibratorio
Fila Sport, Kistler, Chicago Bulls, Nashville Predators, Atlanta Falcons, Federación Italiana Atlética Ligera, Federación Italiana Deportes de Invierno, Selección Nacional Italiana Femenina de Baloncesto, Federación Ciclística Italiana, Selección Nacional Italiana Masculina de Balonmano, Federación Finlandesa de Voleibol, Federación Finlandesa de Lucha Grecorromana, Federación Catalana de Natación, Sisley Volley Club, Udinese Futbol, SPAL Futbol, Federación Italian Rugby.
Ejercicios, cargas de trabajo en términos de intensidad, volumen y frecuencia son todos factores a planificar y controlar a lo largo del macro y micro-ciclo para aumentar la eficacia y la eficiencia del proceso entero.
El principio sobre el que trabajó el Doctor Bosco y los demás investigadores fue el de la locomoción y cómo ejercicios de breve duración, pero de altísima intensidad, producen efectos positivos sobre las estructuras óseas, musculares y articulares.
La idea que nos llevó a la realización de la plataforma vibratoria fue la de sustituir o complementar (dependiendo de la edad y de una serie de condiciones del paciente) la normal actividad física, reproduciendo las vibraciones benéficas que se dan durante la normal “locomoción”.
La solicitación producida por las vibraciones mecánicas permite aumentar la contracción muscular hasta el 30% con efectos de potenciación muscular e incremento de las capacidades elásticas y reactivas.
Los efectos positivos que se pueden obtener conciernen especialmente la fuerza explosiva, la fuerza máxima, la potencia, la velocidad, la elasticidad y la resistencia.
La exposición a vibración, además, induce la estimulación de algunas hormonas: de unos estudios recientes se ha observado, como respuesta a sólo 10 minutos de vibración, un incremento significativo tanto de la hormona del crecimiento (GH), como de la testosterona, aumento que resulta paralelo al de la potencia muscular.

Imagen 1: Se ha observado que después de sólo diez minutos de vibración al día durante un periodo de diez días se produjo un marcado aumento de la fuerza explosiva (Bosco y colaboradores – Biology of Sport (15,3 157-164 1998)
Imagen 2: El nivel sérico de testosterona y hormona del crecimiento después de un tratamiento intenso de vibraciones ha aumentado respecto a las condiciones de base con un incremento estadísticamente significativo.

Son famosos los tests que Carmelo Bosco y sus colaboradores aplicaron a unas jugadoras profesionales de voleibol, que demostraron el incremento de la potencia de los músculos extensores de las piernas después de una sesión de sólo 10 minutos de vibraciones a través del uso de esta plataforma. En un experimento sucesivo se vio, en atletas bien entrenados, un incremento de la potencia muscular durante la ejecución de saltos, después de 10 días de tratamiento con estímulos vibratorios aplicados durante 10 minutos al día (Bibliografía: Bosco y colaboradores Clin Physiol 19, 2:183, 187, 1999). Finalmente, queremos recordar entre los numerosos experimentos realizados, el que efectuó el mismo Bosco con su equipo sobre boxeadores profesionales, quienes después de 10 minutos de tratamiento han mostrado un incremento estadísticamente significativo de la potencia muscular de los músculos flexores del brazo (Bibliografía: Bosco y colaboradores J Appl Physiol 79 :306-311, 1999).
Hay que recordar que también los atletas profesionales traen un gran beneficio del uso de la plataforma vibratoria, no sólo como defatigante, sino también para mejorar su rendimiento sin el riesgo de infortunios (un riesgo siempre muy elevado cuando se llega a ciertos niveles de carga).
Respecto al fitness, hay que remarcar un aumento de la resistencia al esfuerzo, una mayor facilidad de recuperación y una potenciación de la elasticidad de los artos inferiores.
No olvidemos las mismas sensaciones positivas que se pueden percibir después de una carrera o de un largo paseo gracias a la producción absolutamente natural de neurotransmisores como la serotonina y la dopamina.

Sucesivamente las plataformas vibratorias se utilizaron para múltiples finalidades:
- en ámbito deportivo, con objetivos de incremento de la componente de fuerza explosiva, de la potencia, de la resistencia, de la velocidad;
- en el fitness y en la estética, gracias a la hiperactivación del metabolismo, para la mejora de las capacidades cardiovasculares y la eliminación de las componentes adiposas;
- en la rehabilitación, tanto post-traumática como de tratamiento de las problemáticas de los ancianos, para la capacidad de intervención en la recuperación de la flexibilidad arto-muscular y como fuerte antagonista de los fenómenos de osteoporosis, sin recurrir a largas terapias.
Realmente donde el tiempo va adquiriendo cada vez un significado más relativo, con días cada vez más laboriosos para todo el mundo, 10 minutos de vibraciones totales del cuerpo pueden sustituir de manera excelente una sesión de entrenamiento en el gimnasio.
Esta tecnología ha evolucionado de forma extraordinaria encontrando aplicación en campo deportivo y estético: los músculos reaccionan contrayéndose activamente a la estimulación mecánica producida por las vibraciones; al mismo tiempo aumenta la secreción de hormonas, producidas naturalmente por el cuerpo, aumentando la combustión de las grasas, de manera que el efecto drenaje hostiga incluso la celulitis más compacta.
Los resultados de un uso constante del entrenamiento vibratorio son un progresivo adelgazamiento (asociado siempre a un régimen hipocalórico) y un aumento de la tonicidad y de la fuerza muscular, con un ahorro de hasta el 85% de tiempo respecto a los entrenamientos tradicionales.
La plataforma vibratoria genera unas agradables vibraciones que se transmiten a nuestro cuerpo en forma de energía mecánica.
Esta estimulación mecánica induce una contracción muscular intensa.
El trabajo neuromuscular que induce la vibración es parecido al entrenamiento con los saltos. El entrenamiento con las vibraciones aplica sus efectos tanto sobre las fibras musculares blancas como sobre las rojas.
Las fibras musculares blancas son las que más se emplean en el entrenamiento de tipo explosivo o de potencia, los resultados obtenidos gracias a este entrenamiento serán seguramente visibles y amplificados gracias al aumento de la secreción de hormonas regenerativas, pero el resultado será evidente también en términos de reafirmación muscular y definición del músculo ya entrenado.
Además un aumento de la producción de GH (hormona del crecimiento) permite de hecho una más rápida regeneración de las fibras musculares.
Entonces podemos resumir así los efectos:
Acelera el metabolismo
El entrenamiento con VibroPower intensifica la combustión de las grasas, mejorando el metabolismo de base y reduciendo las capas adiposas subcutáneas. El especial masaje practicado durante los ejercicios se concentrará sobre las zonas con problemas específicos.
Aumenta la potencia muscular
Durante el entrenamiento con VibroPower trabajan prácticamente todas las fibras de cada grupo muscular interesado y aumentan visiblemente la fuerza y la resistencia.
Combate la retención hídrica
El masaje provocado por los ejercicios de VibroPower reduce la adherencia de los tejidos, reduciendo las células adiposas e incrementando la movilidad entre las capas de los tejidos; de esta manera el tejido conectivo resulta fortalecido y la piel aparecerá más lisa y suave.
Alivia o disminuye el dolor
Gracias a la activación de la circulación sanguínea y a la mayor estimulación de los nervios, el dolor disminuye. El crecimiento de la tensión muscular durante el entrenamiento a menudo lleva a una reducción de la tensión residual que disminuye también el dolor.
Mejora la elasticidad
La intensa circulación, el calentamiento de los músculos y la activación refleja de los tendones contribuyen a aumentar la elasticidad del cuerpo, removiendo al mismo tiempo cualquier tensión, densificación y adherencia en los tejidos.
Mejora la forma física
El fortalecimiento del tejido muscular transmitirá una mayor resistencia y eficacia también a otros órganos y sistemas del cuerpo, entre los cuales el corazón. De esta manera todos los sistemas se encontrarán beneficiados en términos de eficiencia.
Activa la circulación
Durante la sesión de entrenamiento con VibroPower la sangre afluye a los músculos alcanzando también los capilares más finos. De esta manera las células se irrigan con mayor velocidad y el cuerpo expulsa mucho más rápidamente las sustancias dañinas, favoreciendo una mejor regeneración.
Estimula la coordinación y el sistema propioceptor del cuerpo
La estimulación contemporánea de todos los receptores del cuerpo contribuye a mejorar la coordinación al interior de las franjas musculares y entre los varios grupos de músculos. El entrenamiento involucra también el sistema de los reflejos y del equilibrio, proporcionando inmediato bienestar.
Aumenta la densidad ósea
VibroPower estimula el crecimiento del tejido óseo. Investigaciones científicas han demostrado que la densidad ósea aumenta después del entrenamiento con VibroPower. Este incremento de densidad, junto con el fortalecimiento de los músculos y a un mayor sentido del equilibrio, contribuyen a combatir la osteoporosis y reduce el riesgo de caída, especialmente para los más ancianos.
Entrenamiento
La vibración de la apropiada longitud de onda, según Bosco, estimula los “barorreceptores”, estructuras ancestrales en el físico humano, que el hombre no suele usar, herencia de una antigua naturaleza acuática de nuestra especie (todavía se pueden apreciar en los peces, donde tienen una función fundamental); estructuras capaces de grabar las variaciones de presión ambiental y producir una reacción de adaptación a las mismas. El método, que se basa en el uso de una plataforma que vibra durante la ejecución de los ejercicios sometiendo el físico a solicitaciones benéficas, ha sido experimentado por los astronautas de la NASA, que lo han usado para mantenerse en forma, y también por la agencia espacial rusa; por los campeones de fútbol americano de los Chicago Bulls; por la selección nacional italiana de esquí y boxeo, por algunos equipos de voleibol y también por los principales equipos de fútbol.
Así es cómo el mismo Bosco explica su invención: la plataforma vibra y estimula la respuesta de los baro receptores, una respuesta extraordinaria, que multiplica el efecto de los ejercicios de entrenamiento y del estímulo eléctrico muscular.
El sistema músculo-esquelético constituye una compleja máquina biológica predispuesta a la locomoción humana. Para poder desarrollar y realizar las diferentes exigencias funcionales, este sistema cambia continuamente estructura y metabolismo, respondiendo al uso con modificaciones tanto en la forma como en la fuerza. Los dos sistemas están diseñados para poder sostener el mismo nivel de tensión al cual se somete la estructura ósea.
Una “sobrecarga” constante que asegura un estímulo biológico a través de factores estructurales y metabólicos, manteniendo los tejidos, tanto de los huesos como de los músculos dentro de un límite de seguridad funcional. Un largo periodo de descanso guardando cama o de inmovilización causada por infortunios puede debilitar sus estructuras hasta el punto de limitar sus funciones. Unas enfermedades comunes, como la osteoporosis o las miositis, reducen la calidad y la cantidad de las estructuras óseas y musculares con la relativa degeneración que se manifiesta con síntomas clínicos. Cuando se sostienen unas cargas diarias drásticamente reducidas, se produce una notable atrofia muscular, cuya semi-vida dura unos 8-10 días, con una degradación selectiva de la estructura proteica que forma la componente contráctil del músculo, afectando especialmente las fibras lentas. Ésta es la causa principal que favorece la disfunción y la disminución de la fuerza tanto de los huesos como de los músculos al aproximarse a la vejez.
Se ha sugerido que ejercicios de breve duración pero de altísima intensidad producen efectos positivos sobre las estructuras óseo-musculares y articulares; tanto que, en respuesta a estos esfuerzos cíclicos, se mantienen a un nivel elevado tanto la masa como la fuerza. Sin embargo el hombre normalmente es sedentario, especialmente a medida que se hace mayor. Y a menudo su actividad física se reduce a la simple locomoción para las normales funciones diarias. La locomoción humana que se realiza a diario representa el estímulo mecánico mínimo para garantizar el tono muscular de base. Es por esto que a los ancianos se les recomienda caminar mucho. Este estímulo, que en general se requiere para vencer la fuerza de gravedad, apenas es suficiente para proteger los huesos de las fracturas. De hecho, durante la locomoción, en el momento del impacto con el suelo, un tren de ondas de choque se genera y se trasmite por todo el cuerpo. Estas vibraciones se trasmiten a través de pie, la pierna, la columna vertebral y el cuello. Todo eso representa un fuerte estímulo para la formación de los huesos durante la vida del hombre.
Desgraciadamente la moderna concepción de la vida limita mucho la actividad de movimiento, con un marcado aumento de la hipokinesia y por lo tanto acarreando efectos negativos sobre el sistema músculo-esquelético. Para compensar la falta de movimiento, se han planificado diferentes proyectos para estimular e inducir a la población a aumentar la actividad física, con poco éxito, debido a la falta de equipamientos o por un estilo de vida equivocado.
A este respecto se ha sugerido un nuevo método de entrenamiento que utiliza como factor de estímulo los efectos inducidos por la vibración mecánica. De hecho ha sido demostrado que el tratamiento con vibración mecánica representa un fuerte estímulo para el organismo entero y es concreto para el sistema neuro-muscular y esquelético.
La plataforma vibratoria consigue, al contrario que el normal ejercicio físico, contraer las franjas musculares sin sobrecargar las partes de músculos, tendones y cartílagos y de todas maneras incrementa el metabolismo local y la circulación sanguínea. Se sabe que las plataformas de vibración vertical se tienen que usar con cuidado por debajo de los 15 Hz porque provocan resonancia en el cuerpo del usuario (de hecho su rango de frecuencia medio es de 20-60 Hz). Prácticamente con estas plataformas, si se usan de manera incorrecta, es como estar encima de un martillo neumático.
Las plataformas basculantes en cambio reproducen un movimiento parecido al de caminar. El problema de la frecuencia además no se da con la plataforma basculante porque se utiliza siempre por debajo de los 25 Hz de frecuencia, incluso si los estudios de Bosco y otros demostraron la ausencia de contraindicaciones aun hasta los 40 Hz, ya que el movimiento alternado no provoca nunca resonancia en el cuerpo.
Los mismos estudios que se citan del doctor Bosco han sido efectuados sobre plataformas vibratorias de movimiento “sinusoidal”.
Durante la locomoción, en la fase de contacto con el terreno, se genera un tren de vibraciones que se transmiten a todo el cuerpo, de los pies (15 Hz) hasta la cabeza (5 Hz), pasando por los miembros inferiores, el raquis y el cráneo. Las vibraciones son un fuerte estímulo para la actividad osteoblástica y tienen relevantes efectos sobre el sistema biológico. Se ha observado que la potencia explosiva del músculo extensor de la pierna durante el salto mejora después de 10 días de vibraciones aplicadas a todo el cuerpo durante 10 minutos sobre sujetos entrenados. (Bosco et.al, Biologia dello Sport)
El nivel de concentración en el suero de la testosterona y de la hormona del crecimiento ha presentado una mejora estadística relevante con una aplicación de 10 minutos (1 minuto de vibraciones y 1 minuto de descanso por 5 repeticiones). (Bosco et al., Eur. J. Appl. Physiol.)

La plataforma basculante se puede usar para diversos fines: masaje, rehabilitación, estética y bienestar.
Muy válidos los resultados en campo estético: el masaje creado por la vibración oscilatoria ayuda a prevenir las alteraciones estéticas de la celulitis, gracias a la considerable mejora de la circulación capilar, y a la acción de drenaje creada por el movimiento basculante.
Las plataformas basculantes más famosas son la Pro ellixe y la Galileo; esta última ha sido usada en casi todos los estudios médicos y es la progenitora de todas las plataformas basculantes.
Cómo reconocerlas
Las frecuencias que se utilizan generalmente en las plataformas basculantes y vibratorias son las siguientes:
0-25 Hz= plataforma de tipo basculante
30-50 Hz= plataforma de vibración vertical.
Los rangos de vibraciones recomendados en las plataformas basculantes son los siguientes:
4-10 Hz= rehabilitación osteoporosis y relajación, equilibrio y coordinación
10-14 Hz= linfodrenaje
14-25 Hz= entrenamiento y fitness
20-60 Hz= potenciación muscular deportiva
Es suficiente pensar que variando los ángulos de trabajo de las rodillas, la carga externa (kg) y/o frecuencias (de 20 a 60 Hz), intensidad, tiempos de recuperación etc, tendremos infinitas soluciones para la potenciación muscular.
Tiempos de los resultados
Sustancialmente los tiempos de regeneración celular, consumo de las grasas y aumento de la masa magra no son diferentes que los de una normal actividad aeróbica junto con el ejercicio con pesas. La gran diferencia estriba en los tiempos de entrenamiento. 10 minutos de entrenamiento con una plataforma profesional equivale a 50 minutos (±10) de gimnasio convencional.
En la literatura científica los protocolos de entrenamiento con trabajo muscular significativo (medido con EMG) sobre una [plataforma] profesional prevén entre 4 y 11 mm de excursión vertical del plato, dependiendo si es de forma alternada o ondulatoria (basculante o vertical), con frecuencias entre 26 y 35 Hz.
Estas características de las prestaciones no tienen que reducirse en función del peso del sujeto a tratar.

Con parámetros inferiores sobre estas frecuencias (para la mayoría de los ejercicios sobre las piernas) se trabaja en modalidad de calentamiento, o de rehabilitación, y los efectos son marginales y muy reducidos. Entonces los tiempos para ver los resultados se alargan de manera exponencial.
El buen funcionamiento de una plataforma depende de estos factores técnicos:
- frecuencia de vibración (en Hz)
- amplitud de vibración (en mm)
- aceleración
- duración
- ángulos articulares (en grados)
CONTRAINDICACIONES
Embarazo
Trombosis aguda
Inflamación aguda de las partes del cuerpo a entrenar
Tumores malignos
Fracturas recientes en las partes del cuerpo a entrenar
Presencia de piedras en los riñones y de la colecistis
Presencia de implantes recientes de clavos o prótesis
Presencia de hernias discales cervicales o lombo-sacrales
Fuerte migraña
Heridas o cicatrices recientes en las zonas a entrenar
Artritis reumatoide
Epilepsia
Artrosis en fase dolorosa o artropatías

Estudios de base sobre los efectos de la vibración a nivel biológico
Incrementando la frecuencia de la vibración, de 5 Hz a 30 Hz, se demostró un aumento de la concentración plasmática de cortisona en el cerebro del ratón, al mismo tiempo se observó con el aumento de la aceleración una correlación positiva entre la 5-HT y la cortisona (5=93, P menos de 0.01) (Ariizumi y Okada, 1983).

Algunos autores sugirieron que las vibraciones inducen una fuerte potenciación de la activación de los nervios motores a través del reflejo miotático (reflejo de estiramiento) (Lebedev y Poliakov). Se ha demostrado que en el hombre las vibraciones activan conexiones monosinápticas y polisinápticas. Estas últimas están predispuestas para generar contracciones reflejas, mientras que las primeras influencian sólo los patrones temporales de los trenes de impulso de las vías nerviosas motoras (Burke y Schiller, 1976).
Estudios sobre las vibraciones aplicadas en campo deportivo
Se ha demostrado que los tratamientos con vibraciones incrementaron el volumen respiratorio y el volumen/minuto ventilatorio de ventilación. Estas respuestas, con mucha probabilidad, se pueden atribuir a reflejos vibratorios segmentarios que se remontan a músculos inspiratorios y espiratorios (Homma y col.1981). Una mejora mecánica de los músculos extensores de las piernas (potencia mecánica desarrollada durante ejercicios a la prensa con cargas de 70-140 kg) ha sido observada en algunas jugadoras de voleibol de nivel nacional después de la suministración aguda de sólo 10 minutos de vibraciones. Estos tratamientos vibratorios fueron suministrados en dos series de cinco minutos en que, después de un periodo de un minuto de vibraciones, se hacía respetar un minuto de pausa. Cada serie duró cinco minutos efectivos de vibraciones. Las atletas estaban sometidas a tratamientos de vibración total mientras se encontraban en postura de medio squat encima de una plataforma vibratoria que oscilaba a una frecuencia de 30 Hz aproximadamente (Bosco y col. 1999a). En un experimento sucesivo se observó un incremento de la potencia muscular durante la prestación de saltos después de sólo 10 días de tratamiento con estímulos aplicados sólo por 10 minutos al día en atletas bien entrenados (Bosco y col.1998). Una suministración aguda de cinco minutos efectivos de vibraciones, alternando un minuto de tratamiento vibratorio a uno de descanso, aplicado al brazo mostró un incremento estadísticamente significativo de la potencia muscular de los músculos flexores del brazo (bíceps humeral y braquio radial) sobre algunos boxeadores de nivel internacional (Bosco y col 1999b). Se notó un incremento de la potencia mecánica durante la ejecución de 30 repeticiones de flexiones del antebrazo sobre el brazo con un manillar de 2,8 kg sometido a vibración. La mejora se atribuyó a la potenciación inducida por la vibración sobre el sistema nervioso (Bosco y col.1999c). Además parecería que las vibraciones inducen una alteración de los sistemas inhibidores que generalmente están presentes durante la ejecución de movimientos voluntarios causados por una reducción de los estímulos que parten del sistema nervioso central hacia los nervios motores (Davies y Bailey 1997). Finalmente hay que recordar que la exposición a vibraciones induce la estimulación de algunas hormonas.
Estudios sobre el efecto de la vibración en rehabilitación y atrofia muscular
Estudios clínicos llevados a cabo sobre pacientes con traumas de los nervios periféricos y contracturas articulares han demostrado la eficacia del tratamiento con vibración acompañada con método de tracción clásica (Levitskii y col.1997). Recientísimos experimentos han evidenciado una considerable mejora de la flexibilidad de la columna vertebral y de los músculos flexores de las piernas después del tratamiento vibratorio. Este método, de manera inequívoca, se ha demostrado con diferencia más eficaz que los métodos tradicionales, como el balístico, el alargamiento pasivo, el estático y el PNF (Bosco y col. In preparazione 1999). La estimulación vibratoria ha permitido comprobar una mejora del dolor en el 69% de los pacientes tratados. El tiempo de aplicación rondaba los 24-25 minutos, mientras resultaba ser más eficaz aplicando también un peso de 1 kg. Tratamientos con vibraciones de alta frecuencia parecen inducir un stress menor tanto a tendones como a músculos (Park HS y Martin BJ, 1993).
Se sugirió que no sólo los tejidos nerviosos están fuertemente influenciados por la vibración sino también el tejido muscular. Con este fin fueron suficientes 5 horas al día durante dos días para inducir un incremento de la sección tanto de las fibras musculares lentas como de las veloces de ratones sometidos a dos diferentes frecuencias de tratamiento vibratorio (Necking LE y col.1996).
Estudios sobre la vibración aplicada en geriatría y en osteoporosis
Incluso si los estudios orientados a la aplicación de la vibración para mejorar la osteoporosis (osteopenia) son difíciles de encontrar en la literatura internacional, se puede decididamente afirmar que estas nuevas metodologías presentan indicaciones sin duda eficaces. Estas afirmaciones están apoyadas por el hecho que la evidente mejora de las funciones musculares inducidas por la suministración de tratamientos vibratorios producen solicitaciones muy eficaces sobre las funciones biológicas de los huesos en que se insertan. Estas solicitaciones se hacen más evidentes especialmente en el eje transversal, que es el más débil y entonces el más sujeto a fracturas (Bosco 1999).
Variaciones de la potencia muscular en función de la edad. En sujetos sedentarios y entrenados la máxima expresión de potencia muscular se nota hacia la edad de 20-30 años, después se observa una disminución que va paralela con el envejecimiento.
Con el entrenamiento es posible ralentizar esta disminución causada por el envejecimiento. Los efectos de la vibración provocan más mejoras no sólo en sujetos sedentarios sino también en sujetos entrenados (Bosco y col. 1998-9a,b ; Bosco y Komi , 1980).

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